perdoname luna…

Enero arrancó con un proyecto que nos llenó de ilusión, que nos cambiaría la vida, pero como dice Camarón, “se divierte la vida, se divierte, cambiando tus planes”… y de tener una nueva luz enfrente, pasamos a tener un sol para este año, dió positivo el test, en un año lleno de inauguraciones de pronto nos ibamos a encontrar siendo 4. Decir que nos lleno de felicidad y miedo a la vez, es contar una obviedad, pero así fue. Mi virginiana empezó a ordenar nuestra vida, y como siempre sin poder parar de pensarnos en esta nueva estructura me preguntaba mil veces que momento tendría para disfrutar de este nuevo estado, la culposa que vive en mi ya imaginaba que este niño llegaría en un año complicado, y aunque supiera que la naturaleza no sabe de inauguraciones ni proyectos, que la vida siempre se impone, y un hijo es siempre la estrella de nuestras vidas, la sola idea de no haberlo previsto concientemente, me generaba ansiedades.

Dicen que cada embarazo es diferente, yo note que estaba embarazada cuando olvide confirmar un horario, algo tan inusual en mi, y me recorri 30 km para verme con mi Bosche querida sin haberle dicho que iba, obvio para no encontrarla!, ese fue también el estado en el que transite el primer embarazo, eso y la terrible sensación de que mi cuerpo no me pertenecía, ya no era mio, era de la naturaleza, de la vida que gestaba. Pero en algo este embarazo sí no se le parecía al anterior, mi terrible inclinación por la nostalgia, por la sensación de tristeza. En esos días escuche una canción, que como suele hacerlo la buena música me sensibilizó, y decidí elegirla como la canción para ese nuevo niño; Yo creo que la música, así como el Nombre, marcan la vida que va creciendo, les imprime la personalidad, la inteligencia, la sensibilidad, y es por eso que elegí para El una canción hermosa, nostálgica. Me la imaginé niña, debo decirlo, bailando lentamente dentro de mi, como su mamá, con rulos, con sonrisa, dual: suave y tierna, fuerte y obstinada… pero el tema que le elegí sólo sonaba nostálgico.

Hoy, a punto de parir un proyecto, que no es ni Ella ni El, en una reproducción aleatoria volví a escuchar la canción; y esos meses de dolor, de sufrimiento físico y emocional, se agolparon en mi, y llore como debiera haberlo hecho, sola sin espectadores, fuerte y mucho. De repente volver a escucharla armó el rompecabezas y descubrí que siempre lo supe, desde que le elegí esa canción, y dormí escuchandola día tras día sin nunca detenerme a analizar la letra, descubrí que una madre siempre sabe, descubrí que la naturaleza es la que rige, ordena y avisa; descubrí que no sólo no fuimos 4, si no que soy vulnerable, que soy frágil y que algo no depende de mi. Pensar que hay cosas que no dependen ni de mi voluntad, ni de mi atención, ni de mi dedicación, y que solo dependen de la naturaleza, del destino, fue tan fuerte que estos meses estuve reinventándome, se que hoy camino diferente, analizo diferente, y aunque siempre supe alegrarme por cosas tan chiquitas como caminar y que me caliente el sol del otoño, hoy mi trascendencia, mi paso, mi vida, mi esfuerzo tienen la justa dimensión.

Ser una mujer de acción, de ir a por lo que quiere, sueña, necesita, te hace creer que una, como en aquel primer post, es una mujer de historieta con superpoderes; pero la naturaleza cachetea, y te recuerda que sos polvo, agua y energia, que nos mueve el aire y los sueños… pero que la que todo lo dicta no sos vos.

Hoy siento curarme, siento felicidad por lo más maravilloso que me regalé y regalaron, que son un par de ojos traviesos, feliz porque me sigue moviendo el aire y los sueños, feliz por seguir concretando, por seguir andando; pero como quién lucho y perdió, me acompañan cicatrices, que sólo siguen ahi para ayudarme a dimensionar, para enseñarme a vivir, para hacerme mas fuerte, sabiéndome más débil.

Con o sin motivos se que te he querido… que no puedo verte, pero no te olvido..

“Enviste la luna como enviste el toro
la luna menguante carente de amante, carente de todo.
Que sabe la luna, cuando soy sincero?

Si una vez te quise, o si aun te quiero?

Que sabe la luna como yo me siento,
si hazta la armadura se me ha puesto oscura de llorar por dentro.
Dudo que la luna pueda saber cuales son mis dudas, si ni yo las se!

La luna lunera no brilla en mi cielo, ya no hay cascabeles pa su sonagero.
Yo desde mi tumba convertida en cuna, vuelvo pa decirte:
Perdoname luna, perdoname luna.

Enviste la luna como enviste el toro,
con y sin motivo,
se que te queria,
que me siento solo.

Sabe bien la luna
que sin ti no vivo,
que no puedo verte
pero no te olvido!

Que sabe la luna del triste payaso,
que al callar el toda firmese a la horca que le da el fracaso.
Dudo que la luna pueda saber
cuales son mis dudas, si ni yo las se!

La luna lunera …

La luna lunera …”

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zapatos rotos…zapatos locos!

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Desde chica corro a casa con un primer objetivo en mente, llegar y descalzarme. Siempre tuve la sensación de que el calzado era un invento tortuoso, que algún macabro fetichero francés diseñó con el único fin de arruinarme la vida. Para mi la trillada “ponete cómoda” es permiso de abandonar en un rincón el socotroco que vino haciendo ruido todo el camino hasta llegar…y aunque sé que con esa frase se dá licencias de quitarse el abrigo …me encuentro muchas veces preguntando,” me puedo descalzar?”

No entiendo por que tanto rechazo, ni entiendo el porqué de este post, pero contarlo es tan necesario como descalzarme..porque es una de las cosas que me definen, por su constante diaria, ya que cada día desde que me acuerdo tengo la misma sensación..

En la lista interminable de tareas que armo a diario, semanal o mensualmente “comprar zapatos” nunca está mencionado, no aparece sumado en ninguno de mis presupuestos, y es tan claro para el mundo que me rodea, y tan francamente reconocido por mí, que mi familia se encarga de calzarme, o mi hermana o mi mamá los compran y me los mandan sin siquiera consultarme.

Me encuentro muchas veces admirando el calzado de mujeres y hombres, sobre todos los pulcros y lustrados que toda virginiana debería tener, pero cada vez que debo elegir unos para mi, no existe el que tenga ni el diseño ni el color adecuado, y si por alguna alineación planetaria eso ocurre…en mí, el calzado nunca se ve igual. Mis zapatos siempre están rozados (aunque los pula), tienen mal comidas las suelas por mi chuequera (gracias pá x la genética), o son muy desabrigados, o no adecuados para la ocasión, o demasiado altos para poder manejarlos (todos notan mi incomodidad cuando me pongo los tacos), o muy apretados, o de punteras abiertas por donde los dedos se me cuelan pidiendo auxilio, no hay forma! odio calzarme y jamas voy a poder superarlo.

Escribiendo esto me doy cuenta que la negación a calzarme es mucho mas fuerte de lo que creía, y me pregunto cual será el motivo, es claro que hay algo mas que la necesidad de sentir la tibieza de la losa radiante en invierno, o la frescura del piso fresco en verano, o el placer de sentir el pasitito verde masajeando la planta del pie, o haciéndome cosquillas…porque aunque el piso este frío en invierno, o me queme el asfalto en la calurosa siesta santafesina, aunque las piedritas de la vereda se me incrusten, aunque el pastito este lleno de ortigas.. yo Amo estar descalza!

Sólo puedo atribuir mi obsesión a la contradicción tan grande que vive en mi… mis pies son mi ropero desordenado en una casa perfectamente pulcra con los repasadores y las toallas del baño colgando a la misma altura; mis pies descalzos son la artista que convive con la licenciada en Biotecnología; mis pies descalzos son mi punto de rebeldía, total y plenamente, son la parte de mi que quiere siempre vivir libre, sin reglas, como se le cante, bancando frío, dolor; mis pies descalzos son los que me conectan con la parte de mi que más amo, es poner ON al modo disfrute,descalza juego, descalza me ducho, descalza duermo, descalza cocino, descalza tomo sol, descalza suelo bailar, descalza nado, descalza hago el amor… todo lo verdaderamente placentero para mi, lo hago descalza.

Mientras escribo, y por eso amo este espacio de encuentro conmigo, me acuerdo de mil anécdotas divertidas relacionadas a mi total falta de atención para con el calzado! recuerdo muy graciosamente el día que me fui a la Escuela Industrial (secundario, 17 años tenía, en una ciudad donde la apariencia lo es todo), con unas botitas de lluvia color celestes de AVON en verano; todavía mis amigos cuando nos juntamos se acuerdan, TRES gotas cayeron y salió el sol partiendo la tierra…fue tanto lo que me cargaron que me volví a casa antes de vergüenza! O también cuando me compre unos borcegos Pepe Cantero que estaban de moda, en la puntera tenían chapitas, y el pibe que me gustaba me decía, ahí viene Maru, la de los zapatos concha – pitas!!!!!

Hoy recuerdo y me río de mi total falta de registro del tema…y creo firmemente que lejos de ser mi talón de aquiles, ese ridículo extremo, ese desinterés tan inusual, es de lo más lindo de mi…y espero que Bru también encuentre alguna disparatada forma de expresarse en un mundo al que le cuesta aceptar al distinto, y pueda sentirse libre aunque sea un rato al día como lo hago yo, cada vez que revoleo los zapatos y me dispongo a ser felíz…

“hoy los portaretratos vacíos tendrán fotos…”

abuelas para el blog

Desde ayer, como imagino cada madre de este país, me estremezco, me emociono, me empato, me ilusiono, me concilio con la historia. Hoy el tiempo ajustició, hoy una madre descansa finalmente, hoy una abuela levanta los brazos ya no para reclamar, hoy cae un pañuelo blanco y nace una nueva historia de amor, hoy el mundo se sana con una curita, hoy se cierra y se abre, hoy el ejercicio intenso se frena y entra aire puro a los pulmones, y el corazón se acelera no de impotencia sino de paz, paz que se obtiene cuando algo tan buscado es encontrado…

Nací en 1976, seguramente ese 30 de agosto algún pibe nacía como yo pero en cautiverio, seguramente una madre como mi vieja paria con amor, alguna madre como la mía se moría de miedo poniendo el cuerpo y seguramente una madre como la mía y como yo misma años después, sostuvo aunque sea una vez a su hijo en brazos y se arraso de amor. 500 mujeres de esa época, sin importar ideologías, historias personales, momento histórico, sin importar nada más que su condición de madre, con el parir un ser, parió un bagaje de ilusiones que envolvió en deseos , y supo que parió herencia, no sólo genética y que esa herencia estaría latente dentro de El. Estela dijo una vez; “cada nieto tiene un caparazón que ha formado con la crianza, pero que al conocer su identidad y conectarse con su herencia, ese caparazón cae y lo que los padres de ese niño dejaron en él, aparece”…

Este tácito laso que ata madres, hace que hoy me sienta Laura, y mil suspiros me alivien, y me desahogue de una asfixia que nunca intuí que sentía. Hoy madre, sé, cuanto miedo sentiste por saber que nunca ibas a alimentarlo, por no saber quien le dará amor, no sentir ni su aliento, ni su voz, por no saber de que misteriosa forma el amor tan inmenso que sentis por El le llegaría. Hoy como hija y como madre celebro este triunfo de la verdad, y creo que vivo en un mundo un poco mas justo, y sé que las herencias de amor trascienden la presencia, que la historia da revancha, que lo torcido con el tiempo se endereza, compruebo que de la oscuridad puede salir luz, que hay música hasta en el silencio y descanso en la certeza de que un hijo siempre encuentra el camino a casa…

http://ignacio-hurban.bandcamp.com/

Con el mundo bajo los pies..

bruno camina para el blog

Bru camina, si camina y trepa! y además dice “tres” a la cuenta que papá le hace antes de hacerle cosquillas; dice “caca” mientras se esconde entre la cortina y el televisor; me convida su galletita húmeda cada vez que lo alzo; y dice “ca ta” cuando pregunto donde está?…Ayer sentí por primera vez que Bru es un nenito, nuestro nenito! y esa sensación, es tan maravillosa como movilizadora. Movilizadora en sentido literal, porque hace que deba moverme de este letargo tan dulce en el que entré el día que sentí que no controlaba el cuerpo, que no podía manejar la energía, ni el sueño, ni el estomago que crecía sin parar, el día que me entregue a la maternidad.
La idea de ser mamá allá cuando infantilmente la soñaba, tenía más que ver con cunas, con habitaciones blancas y pulcras, con ambientes de olores dulces y suavidades, tenía que ver con el aceite johnson y la ropita lavada a mano, tenía que ver más con la nana de la cebolla que escuche tantas veces soñándolo.
Siempre supe que la meternidad iba a ser una aventura e intuía que iba a arrasarme, pero no creo que Una este preparada para este mar! (mar por inmenso, por bravo, por manso, porque te hace flotar y te deja sumergirte en vos, porque aterra y da paz). Así que hoy me encuentro teniendo que dejar atrás una etapa, sin dudas la mas feliz de mi vida hasta hoy, con la ilusión y la expectativa de que ésta que empieza sea tan plena como la anterior, y ya empiezo a soñar con volver a jugar, con contarle cuentos, ya sueño viéndolos patear pelotas… y acepto de a poco que la cotidianidad ya nos puso en esta nueva realidad, feliz y mas feliz, pero realidad que también grita independencias!! y no sólo las de Bru que ya puede reclamar por su comida y moverse para conseguir lo que desea…si no las mías propias.Hoy sé que debe empezar a convivir la madre conmigo, y me encuentro preguntándome y ahora que???!!!Me atropellan las ideas de proyectos propios, pero tengo que escarbar y escarbar para encontrar las ganas de salir de este letargo y sacudirme el cuerpo con otros movimientos que no sean mecer. Y mientras escribo, exorcizo y proceso, esta noche como cada noche voy a disfrutar egoísta y celosamente esos segundos en los que en brazos lo paso a su cuna… y voy a escuchar a Serrat cantándome, porque con cada nota sé, que hoy y siempre voy a festejar íntimamente este primer año y poquito de mi yo mamá, del principio de nuestra vida juntos, de la primera etapa de mi sueño cumplido, el mas hermoso de todos los sueños…

“Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.”

Decime mujer maravilla que me gusta…

Hoy me levante, como todos los días, con el laso invisible en una mano, y la mamadera en la otra… Mis mañanas por lo general arrancan amorosamente abrazada a Bru, mi bebé de año y dos meses. No colecha desde los 6 meses, pero la mayoría de las madrugadas nos recuerda que aún no quiere emanciparse del abrazo nocturno y viene a atravesarse entre Mariano (papá, compañero, fuerza de choque, muro de contención, amor sin barreras) y Yo. Desperezo con agujas en el cuerpo pero con sonrisa por ver a mi flaco plácido entre nuestras sabanas (ya no tan pulcras como cuando éramos dos sin tres); y mientras me cambio en silencio para no despertar al príncipe repaso mentalmente las cosas importantes que tengo que resolver en el día. Cara, dientes, crema para la cara (mientras la cabeza sigue enumerando, y se interrumpe para ver el vello que la pincita de depilar no saco a la una de la mañana con luz artificial)… mate, ropa a lavar, crema para la cara..Reviso mails desde el teléfono, beso al bello durmiente y crema para la cara una vez mas antes de pasarle la posta a Enri o a Pocha y salir a la lucha.
Por suerte este mundo impío puso el laburo a unas cuadras así que salgo a caminar tratando de que esas pocas cuadras me preparen para la batalla. Reclamo, controlo, estudio, peleo… arreglo, emprolijo, prevengo, peleo; me equivoco, contengo, atiendo, peleo… Investigo, pronuncio, escucho, peleo. Especulo, modifico, resuelvo, peleo..Peleo como hombre entre hombres, peleo como mujer entre mujeres… me creo que el traje de mujer maravilla me confiere superpoderes y escondo mi sensibilidad para mi guarida. Mi día se come horas sin parar y me dejan en la puerta de mi hogar, sacándome el traje de mi alter ego, para atravesar la linea del umbral y conectarme nuevamente con el amor, la dulzura, la paciencia, la música, el olor, los sueños. Llegar a casa es sólo el comienzo de la otra mitad de mi, y así como Linda Carter pero sin giros destellando truenos y estrellas, dejo el laso invisible y me pongo a Jugar, mimo, ordeno, cocino sin olvidar la nutrición ni los sabores, pienso en lo que necesitan príncipe y rey, trato de que la casa huela rico, que se vea como me gusta, que las cuentas den, nos baño, perfumo, y me maquillo para volver a sentirme mujer y conectarme con la sensibilidad que debo dejar en el felpudo cada mañana.
Inevitable sentirme un poco como el personaje, me encuentro cada noche habiendo tildado de mi lista de tareas matutina…miles de tareas más que las previstas, con el cuerpo cansado, pero con muchas ganas de soñar, soñar con el viaje que voy a disfrutar, con el nuevo cuadro que colgará de alguna pared de nuestro refugio de amor, soñar con el delantal del jardín que mi príncipe algún día se pondrá, con el maravilloso cuerpo esculpido que algún puto día volveré a tener..con el vinito y la peli que veré en el sillón el finde cuando Bru duerma, soñar con volver a tener, aunque sea un rato de ese tiempo que destinaba a mi, a bailar hasta que los músculos duelan sin pensar en nada mas que en mi… a escuchar música con la espalda en la loza radiante y con una copa en el piso sin que cierto hombrecito se me tire encima, de salir sin saber a que hora volver, soñar con depilarme de día! Cuando allá por los ´70 los movimientos feministas comenzaron a “igualar” nuestros derechos, no creo que hayan contemplado esta realidad! y sin caer en analisis sociales, y profundizar sobre temas tan subjetivos, hoy les digo que yo prefiero ser esta mujer maravilla, la que pelea como hombre de puertas afuera, y la que ama y mima como mujer de puertas adentro, mi alter ego y yo podemos convivir, aunque al final del día, muchas veces solo me quede tiempo de soñar…

la Habana, un paraíso sin goce

Las primeras sensaciones de libertades en jaulas…son maravillosas, superficialmente se huele a libertad, las sonrisas parecen profundas, el respeto grande, el aeropuerto silencioso y eso de algo habla…pero no importa, todo es bien leído cuando acababa de quedar lejos la Panamá colonizada, cultural y económicamente, invadida y desabrida…con brillos de Hollywood y miserias del down town.

La Habana nos recibió con un sol abrazador, la sonrisa de un guía que invitaba a rones, y la sumisión de un chofer, de tez negra y pelo mota, impecable El, de pelo a pies, sin sonrisa y con una misión en la mirada, cargar, manejar y ser invisible.

El estacionamiento del aeropuerto ya una invitación al pasado, el brillo y colorido de los autos de los 50´ fue el gancho. Desde allí cuba se empezó a abrir para nosotros… más de lo que quizás, hubiésemos querido.

Con nuestro hotel delante, y el baucher del traslado aun en la tickera ya que el guía cree más en la palabra que en el papel, nos encaminamos contentos y animados a nuestro destino, la Cuba soñada estaba en nuestras narices.

El hall del hotel nos dejo sin aliento, casi una manzana entera de lujo con olor a pasado, a tabaco en el aire, a ventanas sin abrir…pensé, el paso del tiempo y el bloqueo no pueden contra tal majestuosidad, las plantas colgando sobre ese patio de luz iluminando los sillones y las mesas de café que invitaban a soñar con un café cubano, es la Habana que esperaba…la de “El padrino”, que quedo congelada esperándome.

El cansancio del viaje quedo atrás, y rápidamente salimos a probar los manjares recomendados, y a pasear por el Hotel Nacional…un sueño, de mar azul inimaginable, y la construcción majestuosa de un patrimonio de la humanidad que no tiene desperdicios.

Tarde ya, la cuba no esperada se nos empieza a revelar, el cubano de la Habana muestra su necesidad a cada paso que da, su canto de sirena grita argentina, che, Fidel, revolución…pero como toda sirena enamora, seduce, con un fin…el de transformar su misiadura. Un mojito de por medio y su comisión asegurada, es suficiente para que muestre su verdadera mirada, la de la necesidad. Es tan abrumadora, tan inconcebible e injusta, que no puede ocultarse, ni siquiera disfrazarse de cortesía…el cubano necesita y reclama…reclama pan, reclama igualdad, pero la verdadera.

Con la sensación de haber dejado que me estafen, pero con la convicción absoluta de que la necesidad del otro me impulsaba a seguirle el juego, a cambio de ver esa verdad que luego entendí, es mucho más dolorosa de lo que esperaba, volvimos a la majestuosidad del “Hotel Habana LIBRE”… y ahora, entre sabanas perfectamente planchadas, por cubamos que ganan al mes, apenas un poco más que esos mojitos robados…me pregunto, ¿qué es la libertad?

En Panamá pensé, la libertad es no perder la identidad, en la Cuba pienso, poder comer dignamente es libertad, no importa a que costo… la realidad? Será que ser libre no depende más que de respirar? O simplemente que la libertad no existe.

Mañana espero borrar este dolor…el de ver la fiereza de las miserias…la de todos los mundos, y la de haber caído en la trampa de acrecentar la crueldad, siendo parte del juego del capitalismo… mostrándoles a los que no tienen, que existe de verdad una vida que no tienen, y que al sol cubano se lo disfruta en la reposera de un lujoso hotel y no en las calurosas calles de una habana congelada en el tiempo y desbastada por el paso de una revolución, con título de gloria, y contenidos de hambre.

Flores de paraíso

Cada primavera, colado en alguna callecita por la que me toque andar..me encuentra el aroma de la flor del paraíso; Y basta sólo que apenas lo perciba, para llenarme el cuerpo de felicidad. Ese aroma dulzón como ajazminado y a su vez fresco y sutil, y esas flores tan sencillas, en tonos violeta y blanco que vienen a alegrar las ramas tupidas pero insulsas del paraíso …Me transportan, aroma e imagen, a cada primavera de mi infancia, asomada a la ventana de la casa donde nací; me devuelve el fresco de la sombra de aquel árbol, que en mi ciudad natal, mi viejo plantó en la puerta de nuestro hogar; Hogar donde fui feliz…donde mucho sol entraba por las ventanas de aquel primer piso, donde una madre cariñosa procuraba bañar de música y besos cada mañana, donde jugue a armar casitas con mantas bajo la mesa de la cocina en aquellas siestas interminables con mi hermanita..Lugar donde aprendí: que la vida sólo es proponerse vivir, que del esfuerzo depende tu futuro y que la sencillez, es el camino mas corto a la felicidad.

… “No hay nada mejor que el paraíso (decía mi viejo todo esbelto Él, sin nada que envidiarle al árbol que plantaba) … Es fuerte, crece rápido, y da sombra tupida, ya vas a ver que grande va a estar cuando te descuides” … vaticinaba allá en mis cortos años, con la sabiduría de haber devorado casi cuarenta años sin pestañear, y calmando la ansiedad infantil tan arraigada en aquellos niños de la época en la que yo también lo fui.
Hoy vuelvo a mirar aquel árbol ya poderoso, y siento ese pestañear que sintió papá, y veo la vida vivida, la que elegí, la que pude, la que deseo a diario para mi y para mi bebé, la que proyecto como proyectaron aquellos días mis viejos sabiendo, Él, que una sombra espléndida iba a volcarse un día sobre aquella ventana que tanto amé y Ella, que tanto amor y tanta música me forjarían; y entiendo el paso del tiempo, noción que nunca había percibido tan fuerte como hoy que ya soy mamá, y me cala el verdadero significado de la palabra descendencia..y siento que la mía, como la de Ellos, estará ligada inevitablemente al aroma de una flor dulce, fresca y sencilla.. y a mil recuerdos bellos, enseñanzas, imágenes de colores y música…y que se reafirmaran, todos ellos, cada primavera con el florecer de algún árbol de paraíso..